Día de Acción Global por la Abolición de los Paraísos Fiscales

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BANNER-VALENCIA-corregido    Un año más, el 3 de abril diversas asociaciones, sindicatos, colectivos y movimientos sociales representados en la Campanya per una Justícia Fiscal y la Campanya No al TTIP/CETA/TISA, volvemos a unir nuestras fuerzas para denunciar y reclamar la erradicación de uno de los más mortíferos instrumentos que conlleva un debilitamiento de los ingresos del sistema tributario de muchos países, lo que genera consecuencias irreparables para el bienestar colectivo: LOS PARAISOS FISCALES.

Los países y territorios considerados paraísos fiscales son ante todo un mecanismo de los mercados financieros globalizados, que ofrecen ventajas competitivas como la baja o nula tributación y la ocultación de la titularidad real en las transacciones internacionales.

Estas plataformas de los mercados financieros:

  • No poseen ninguna base económica de interés para el bien común, nada más sirven a los intereses espurios de las élites económicas, grandes corporaciones, multinacionales, delincuentes financieros y criminalidad organizada.
  • Contribuyen a profundizan la desigualdad, a crear desequilibrios, crisis económicas y corroen la democracia.

La vulnerabilidad de los sistemas tributarios debilitan las respuestas que los Estados pueden dar ante los terribles zarpazos que el  sistema neoliberal imperante realiza con sus recetas económicas, las cuales quitan a las clases populares una parte fundamental de sus ingresos directos a través de la precarización de las relaciones laborales, de sus ingresos indirectos ligados a la educación, sanidad y servicios sociales y de sus ingresos diferidos, atacando y erosionando el sistema público de pensiones. Esto ha generado una profunda crisis que abarca ámbitos político-institucionales, económicos y sociales, y cuyo saldo es el aumento de la pobreza y una mayor desigualdad.

Desde entidades como la OCDE y la UE nos dicen que están poniendo coto al dañino papel de los paraísos fiscales, pero sus acciones vía tratados, leyes o decisiones políticas son siempre laxas e inofensivas con los poderosos, pero implacables y dañinas con la ciudadanía.

Nos marean con un carrusel de entradas y salidas de países a las listas de paraísos fiscales, pero la realidad es que Delaware o Nevada en EEUU son paraísos fiscales, que Luxemburgo o Irlanda ejercen como paraísos fiscales dentro de la propia Unión Europea, que la City de Londres o las Islas del Canal de Reino Unido son paraísos fiscales. Todos estos espacios, y algunos más, no están incluidos en las listas confeccionadas por la UE, resultando escandaloso el caso de Panamá, incluido por la UE en su lista negra de diciembre de 2017 y excluido de esa misma lista en enero de 2018 junto con otros 7 países. No existe voluntad política para evitar que la banca, las empresas transnacionales y las grandes fortunas que operan en estos territorios puedan seguir defraudando impuestos.

Los datos son elocuentes:

  • El dinero que opera en paraísos fiscales no para de crecer. En total, más de 6’8 billones de euros se ocultan en ellos, o lo que es lo mismo, más que el PIB del Reino Unido y el de Alemania juntos. La UE estima la evasión y la elusión fiscal en Europa en un billón de euros al año, y la OCDE calcula que a nivel mundial se pierden entre 75.000 y 180.000 millones de dólares anuales de ingresos por Impuesto de Sociedades.
  • Constituyen una burla a la legalidad internacional.
  • Todas las empresas del IBEX 35 tienen filiales en paraísos fiscales.
  • Más de la mitad del comercio mundial pasa por paraísos fiscales.
  • Desde 2015, el 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que el 99% restante.
  • En España el 83% del esfuerzo fiscal recae sobre las familias.
  • Los 20 principales bancos europeos, entre los que se encuentran Santander y BBVA, registran el 26% de sus beneficios en paraísos fiscales, un porcentaje nada acorde con la actividad económica real que desarrollan en dichas jurisdicciones.

Y esto es así mientras las personas de a pie cumplimos con nuestras obligaciones fiscales y obedecemos las normas y los principios de solidaridad que benefician a la mayoría. Mientras nosotros y nosotras no ocultamos nuestro dinero ni lo utilizamos en perjuicio de los demás, aquellos que esconden su riqueza en guaridas fiscales, tal como han puesto de manifiesto las informaciones aparecidas en los últimos años, y que operan mediante prácticas irregulares a través de las cloacas financieras, son los que están conduciendo este sistema al colapso.

Nada puede justificar la opacidad de cuentas bancarias. No existe modo de legitimar la existencia de plataformas concebidas únicamente para esconder dinero evadido al fisco, para blanquear beneficios de los delitos más graves o para manejar fondos e inversiones sin atarse a fronteras ni a normas democráticas que los demás debemos cumplir.

Resulta prioritario controlar esas astronómicas sumas de dinero opaco que atacan deudas soberanas, fabrican balances ficticios, destruyen empresas, especulan con alimentos y ponen en riesgo el sistema bancario. Tenemos que desmontar de una vez por todas esos enclaves desde los que se decide qué países se arruinan o qué proporción de la ciudadanía perderá sus pensiones.  No podemos consentir este atentando contra la democracia y contra los derechos humanos en todo el mundo.

Por todo ello, desde la Campanya per una Justícia Fiscal y la Campaña No al TTIP/CETA/TISA animamos a la sociedad en su conjunto a organizar una respuesta firme y unida contra los paraísos/guaridas fiscales, y exigimos a nuestros representantes democráticamente elegidos acciones para ir avanzando en el camino de su inaplazable erradicación. Entre ellas:

  1. Aprobar una Ley contra la evasión fiscal. Esta Ley debe priorizar las medidas y aportar los recursos necesarios para poner fin a la evasión y elusión fiscal de grandes empresas y grandes fortunas. Hay que combatir la opacidad de los sistemas fiscales y la impunidad de los grandes evasores, tanto en el ámbito doméstico como en el internacional. Además, se debe comprometer con un marco legislativo de mayor transparencia y una cooperación fiscal efectiva entre administraciones tributarias.

Para ello, esta ley deberá:

  • Adoptar una definición sobre paraísos fiscales ambiciosa y vinculante, y elaborar una lista en la que se establezca claramente cuáles son. Los criterios deben ir más allá de las medidas de transparencia e incluir también los tipos impositivos muy bajos o nulos, así como la existencia de prácticas fiscales nocivas que supongan reducciones sustanciales de la tributación efectiva de las grandes empresas.
  • Incentivar prácticas empresariales que eviten la evasión y la elusión fiscal relacionada con el uso de paraísos fiscales.
  • Garantizar la transparencia y la rendición de cuentas: hacer obligatorio para todas las grandes empresas el informe país por país de carácter público, rebajando el umbral de 750 millones de euros en facturación consolidada como requisito para su aplicación.
  • Contener un compromiso de avanzar hacia la Armonización de las bases fiscales consolidadas en la UE.
  • Asegurar una dotación extraordinaria en recursos económicos y humanos para la Agencia Tributaria, que garantice que cuenta con el mandato y la capacidad de atacar las grandes bolsas de fraude y elusión cometidas por grandes empresas y grandes fortunas.
  • Establecer un mecanismo para que en el primer año de aplicación se lance una revisión exhaustiva y rigurosa de todos los incentivos, deducciones y exenciones fiscales, con el fin de mantener sólo aquellos que se justifiquen por razones de eficiencia e impacto social.
  1. Reformar el sistema fiscal internacional
  • Promover “Zonas Libres de Paraísos Fiscales”, mediante un mecanismo que impida contrataciones públicas (en cualquiera de los niveles de gobierno) a empresas que operan a través de paraísos fiscales.
  • Presionar para que la Unión Europea sancione a los países o territorios que conservan el secreto bancario.
  • Ilegalizar en los Estados Miembros de la Unión Europea toda actividad económica de empresas que cuenten con filiales en paraísos fiscales.
  • Obligar a las empresas transnacionales a que informen anualmente de sus inversiones, beneficios e impuestos país por país y no globalmente, de modo que no puedan elegir donde esconden sus ganancias.
  • Exigir un Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) capaz de disuadir el enorme flujo especulativo que se realiza desde estas plataformas opacas.

Haz visible tu rechazo apoyando las acciones previstas para el 3 de abril, declarado Día de Acción Global contra los paraísos fiscales.

 Campanya No al TTIP/CETA/TISA

Formada por 56 organizaciones de la sociedad civil

Campanya per una Justícia Fiscal

AVF-EBC, ATTAC PV, CCOO, CVONGD, EAPNCV, Frente Cívico, Gestha, Intersindical Valenciana, Pobreza Cero, Red Enclau, UGT-PV y Oxfam Intermón

¡Sus paraísos fiscales, nuestros infiernos sociales!

Los paraísos fiscales vulneran nuestros derechos y socavan la democracia

#FueraParaísosFiscales

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